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APRIORISMO

El apriorismo es una forma de conocimiento estudiado desde los filósofos antiguos hasta la filosofía moderna. Es de entender que ha tenido un sentido cambiante en cada uno de ellos. Aún así, se puede generalizar el concepto, dadas las coincidencias de pensamiento. Autores como Descartes, Locke, Leibniz, Hume, Hegel y Kant, entre otros coinciden en que el término a priori  es el primer conocimiento que podemos tener de las cosas.

18/05/2010 18:01 #. sin tema Hay 1 comentario.

Pensamiento

Kant, Hume y Leibniz, consideran que el conocimiento a priori es independiente de la experiencia; a diferencia del conocimiento a posteriori, que tiene su origen en la experiencia. Así, lo a priori es siempre solamente analítico y lo a posteriori sintético.

Para Descartes el conocimiento a priori es lo mismo que su noción de “ideas innatas”.

Leibniz por su parte, considera el conocimiento a priori como las verdades eternas, las innatas, como evidentes; a diferencia de lo a posteriori como conocimiento empírico, actual y contingente.

 

Pese a ello, Kant admite que un conocimiento relativo a la Naturaleza (física) puede constituirse en ciencia, en tanto no puede prescindir de modos de conocimiento a priori; ni siquiera el sentido común puede estar libre del conocimiento a priori. Preguntar si hay juicios sintéticos a priori en la matemática y en la ciencia de la Naturaleza (física), equivale a preguntar si estas ciencias son posibles, y cómo lo son. La respuesta de Kant es afirmativa en ambos casos, pero ello se debe a que lo a priori se refiere a apariencia de las cosas.

 

Ahora bien, por naturaleza, el sujeto es portador de lo a priori, ya que intuye los conocimientos. En consecuencia, funda la objetividad y hace posible la experiencia.

 

Si bien es cierto que lo a priori ha significado lo puramente vacío y formal, la "lógica que llena el mundo", también es de aceptar que lo a priori es necesario en virtud de que no hay conocimiento posible sin interpretación, por eso, es independiente de la experiencia". Lo a priori será verdadero sin importar a qué se refiere. Los principios a priori representan verdaderamente principios de orden y criterios de lo real; al determinar las significaciones, la mente forja ese tipo de verdad sin el cual no habría ninguna otra verdad posible; resultado del hecho de que la clasificación categorial e interpretación de lo real sean forzosamente nuestra clasificación y nuestra interpretación.

 

Husserl, refuerza lo anterior en su fenomenología. Dice que el carácter de a prioridad no es propio solamente de las esencias formales, sino también de las materiales: "apriorismo material". Lo a priori resulta así esencialmente modificado, pero ello no significa que la a prioridad quede sometida desde su principio a la observación de los hechos y a toda comprobación fáctica.

 

19/05/2010 00:44 Sergio y Sandra #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

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kant y su pensamiento

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Aunque en la antigüedad y en la Edad Media se trató el tema sobre lo "a priori", el concepto empieza a tomar relevancia en la filosofía moderna con el trabajo de Descartes. Descartes no utiliza la expresión "a priori", sino "idea innata", pero su significado es similar.

En 1781, Immanuel Kant publica su Crítica de la razón pura, donde sostiene que los juicios a priori deben ser pensados con carácter de necesidad absoluta, ya que estos no dependen de la experiencia. Kant considera que el conocimiento a priori es independiente de toda experiencia, a diferencia del conocimiento a posteriori que tiene su origen en la experiencia. La expresión "todo cambio tiene necesariamente una causa que lo provoca", no constituye para Kant una proposición a priori, ya que el concepto de cambio procede de la experiencia. Para Kant, los juicios a priori son universales y necesarios. Lo peculiar del pensamiento kantiano en este punto es su creencia en la existencia de juicios sintéticos a priori, que por ser a priori no tienen su fundamento en la experiencia y son universales y necesarios, y por ser sintéticos, son extensivos, nos dan información nueva. Tal ocurre con las leyes de la ciencia, que nos permiten predecir, por ejemplo, un eclipse, o determinar la posición de un planeta en un momento futuro. Según Kant, todos los conocimientos de la experiencia están sujetos a esas condiciones a priori, que Kant llama trascendentales.

Kant argumenta que la pretensión de un conocimiento que pueda ir más allá de la experiencia, es decir, la metafísica, no es posible en cuanto ciencia, pues no pueden ser juicios sintéticos a priori, al estar fuera del campo de la experiencia. La pretensión de la razón por ir más allá de las condiciones de la experiencia es un esfuerzo necesario para la razón, pero que no tiene respuesta en el campo del conocimiento; sí, en cambio, tiene sentido en el campo de la moral, como postulados de la razón.

En su momento esta tesis supuso una revolución, comparable a la revolución de Copérnico que trasladó el centro del universo de la Tierra al Sol. De la misma forma el conocimiento es humano, sujeto a sus condiciones trascendentales, que no puede superar e ir más allá del campo de la experiencia. La metafísica no es posible como ciencia.

En realidad lo que Kant pretende es justificar la existencia del conocimiento científico, consolidado ya como ciencia moderna con la Física de Newton. ¿Cómo es posible que podamos afirmar, con garantía de verdad universal y necesaria, las leyes científicas?

Según Kant, los juicios sintéticos a priori no son posibles en la metafísica, pero sí en las matemáticas y en la parte racional de la física: el propio Kant pone los siguientes ejemplos: "4 + 3 = 7", "la línea recta es la distancia más corta entre dos puntos", "la cantidad de materia del universo se mantiene invariable", "en todo movimiento acción y reacción son siempre iguales". También los juicios sintéticos tienen que ver con la lógica, ejemplo: "suba para arriba", "salga para afuera".

Los juicios a posteriori se verifican recurriendo a la experiencia, son juicios empíricos, se refieren a hechos. Tienen una validez particular y contingente. Ejem­plos: "los alumnos de filosofía son aplicados", "los ancianos son tranquilos".

29/05/2010 03:17 Sergio y Sandra #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

el apriorismo y su complemento

Las expresiones de origen latín a priori (en latín: previo a) y a posteriori (en latín: posterior a) se utilizan para distinguir entre dos tipos de conocimiento: el conocimiento a priori es aquel que —en algún sentido importante— es independiente de la experiencia; mientras que el conocimiento a posteriori es aquel que —en algún sentido importante— depende de la experiencia.

Por ejemplo, el conocimiento de que "no todos los cisnes son blancos" es un caso de conocimiento a posteriori, pues se requirió de la observación de cisnes negros para ser establecido. En cambio, el conocimiento de que "ningún soltero es casado" no requiere de ninguna investigación para ser establecido como verdadero.

Tradicionalmente, el conocimiento a priori se asocia con el conocimiento de lo universal y necesario, mientras que el conocimiento a posteriori se asocia con lo particular y contingente. Como la experiencia sensorial en la que generalmente se basan las justificaciones de las proposiciones a posteriori no siempre es confiable, estas proposiciones pueden rehazarse sin caer en contradicciones. Sin embargo, y especialmente a partir del trabajo de Saul Kripke, actualmente se debate la posibilidad del conocimiento contingente a priori y el conocimiento necesario a posteriori.

29/05/2010 03:20 Sergio y Sandra #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

descartes y su forma de pensar

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Descartes no explica con precisión esta noción. Parece referirse con ella, y de un modo genérico, a todo lo que hay en la mente, tanto las sensaciones como los objetos de la memoria, de la imaginación, los del pensamiento e incluso las emociones. De todos modos en los textos identifica más las ideas con los contenidos mentales que tienen la capacidad de representar cosas (las sensaciones, las imágenes de la fantasía, los conceptos del pensamiento) que con otros contenidos mentales como los actos de voluntad o las pasiones. Divide las ideas en ideas adventicias, facticias e innatas.
Hay que recordar que este uso de la palabra “idea” ya no tiene nada que ver con el platónico, y será el aceptado posteriormente por los empiristas, trasladándose finalmente hasta el lenguaje corriente.  

Ideas innatas  Son las ideas que se encuentran en nuestra mente antes de cualquier experiencia o percepción del mundo. La más importante es la idea de Infinito o Dios. Han sido implantadas en nuestra mente por Dios.

Descartes no limitó lo innato a los conceptos (como los de Dios, substancia o los conceptos matemáticos), también consideró que hay principios innatos o verdades eternas, por ejemplo en lógica y en física. Las proposiciones  “cosas que son iguales a una misma cosa, son iguales entre sí”, o “de la nada nada sale”  son principios de este tipo. La experiencia perceptual no permite nunca establecer nada con absoluta universalidad, y sin embargo tenemos verdades que se presentan como universales, luego estas no pueden descansar en la experiencia sino en la naturaleza de la propia razón.

Descartes no consideró que las ideas innatas están en nuestra mente de forma actual o como un saber siempre a nuestra disposición. El niño no tiene el concepto de Dios de esta manera. Cuando Descartes se refiere a lo innato en nuestra mente quiere indicar que la experiencia empírica o percepción no puede justificar ciertos contenidos mentales, y que si los tenemos es porque descansan en la propia naturaleza de nuestra mente. Hay en nosotros una potencialidad innata por la cual conocemos a Dios; la idea de Dios es innata en el sentido de que es producida por una capacidad natural de la mente, es innata de una manera potencial, no actual. En el breve escrito “Observaciones sobre la explicación de la mente humana” explica cómo debemos entender lo innato: “uso este término en el mismo sentido que cuando afirmamos que la generosidad es innata en algunas familias y que en otras lo son algunas enfermedades como la gota o el cálculo, pero no en el sentido de que los hijos de esas familias padezcan estas enfermedades desde el vientre de sus madres, sino en el sentido de que nacen con cierta disposición o facultad para adquirirlas”. 

Nuestras ideas claras y distintas de las naturalezas simples son innatas, y también lo es nuestro conocimiento de los principios universales y ciertos, y las leyes de la física. Esto fomenta la idea del carácter deductivo de las ciencias y un cierto olvido del experimento. La física depende de la metafísica: podemos llegar por el análisis a naturalezas simples como la extensión y el movimiento, y a partir de éstas podemos deducir las leyes generales que gobiernan cualquier mundo material. Aunque el propio Descartes hizo realmente trabajos experimentales en física y anatomía, sin embargo llegó a escribir en 1638 en carta a Mersenne “mi física no es otra cosa que geometría” (por lo tanto, conocimiento puramente deductivo construido a partir de verdades primeras o naturalezas simples de carácter innato).     

29/05/2010 03:37 Sergio y Sandra #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

pensamiento de hume

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Este es uno de los aspectos más importantes y conocidos de la filosofía de Hume. Y las razones de ello están en que con dicha crítica Hume no sólo se opone a la visión filosófica tradicional sino a una de las creencias más arraigadas en el sentido común.  Hume consideró que nuestras creencias relativas a los vínculos causales son de extraordinaria importancia puesto que la investigación científica del mundo físico parece ser en gran medida una investigación de las causas de los fenómenos observables; pero también porque la relación causa-efecto es esencial en nuestra vida cotidiana, particularmente en nuestras expectativas respecto de los acontecimientos futuros, incluidas las relativas al modo en que hemos de actuar en el mundo para conseguir nuestros propósitos. Creemos estar muy seguros de lo que tenemos que hacer para calentar agua y prepararnos un té, de lo que tenemos que hacer para mover nuestro cuerpo para salir de la habitación... Hume repite con frecuencia que nuestras certezas acerca de lo que acontecerá en el futuro se basan en inferencias causales. Nos parece que la causalidad se da en el mundo físico y en el mundo psíquico, y entre el mundo psíquico y el físico. En este sentido, nuestra actitud básica ante el mundo consiste en suponer que todo lo que ocurre (el nacimiento de una cosa, su cambio, su aniquilación...) ocurre porque se ha dado una modificación en alguna parte del mundo,  por­que otra cosa la ha traído al ser; esta idea la expresan los filósofos con la definición del principio de causalidad: todo lo que existe necesita de otra cosa para existir.

      Las tesis tradicionales respecto de la causalidad eran las siguientes:

1) Existen, particularmente desde el punto de vista de la filosofía aristotélico-tomista, cuatro causas: la causa material, la formal, la eficiente y la final.

2) Es posible el conocimiento a priori de los poderes causales, bien mediante el conocimiento de los conceptos de la cosas, bien mediante el conocimiento de las esencias de las cosas.

3) Podemos utilizar la razón para establecer los vínculos causales entre las cosas.

4) Los vínculos causales son vínculos objetivos, son relaciones que realmente se dan en las cosas.

5)  Las relaciones causales son consecuencia de los poderes o capacidades o fuerzas de las cosas y establecen vínculos necesarios entre la causa y el efecto:

  • si A es causa de B, entonces en A se encuentra cierto poder o virtud gracias al cual dado A aparecerá B;

  • si A es causa de B, entonces necesariamente cuando en el mundo tengamos A deberemos tener B (si la causa de que el agua hierva es que la hemos calentado a más de 100 grados, entonces necesariamente cuando calentemos algo que sea agua a más de 100 grados, ésta hervirá );

6) El principio de causalidad “todo lo que existe tiene una causa” es un principio absolutamente cierto y de plena evidencia.

7) Nuestros argumentos causales son tan válidos que nos sirven para vincular objetos que se ofrecen a los sentidos, pero también para vincular dichos objetos con realidades que están más allá del mundo empírico (el alma entendida como la causa de la vida psíquica y Dios entendido como causa de la totalidad de las cosas).

29/05/2010 04:58 Sergio y Sandra #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

leibniz y su forma de expresar las ideas innatas

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Leibniz se pone a menudo en el campo de los racionalistas y empiristas opone a la (Locke, Berkeley y Hume). Hay buenas razones para estar descontento con esta distinción estándar. Pero Leibniz se ajusta a la ley en dos aspectos importantes: es un racionalista en la medida en que mantiene hasta el principio de razón suficiente, y él es un racionalista en la medida en que acepta las ideas innatas. En términos de lealtades clásica de Leibniz, es interesante ver que en el reino de la metafísica, que a menudo expresan su filosofía en Aristóteles (y Scholastic) condiciones, pero que en el campo de la epistemología, fue un bastante abierto platónico - al menos en términos de la existencia de las ideas innatas. De hecho, en los pasajes iniciales de sus Nuevos ensayos sobre el entendimiento humano, su comentario en formato de libro en el Ensayo de Locke sobre el entendimiento humano, Leibniz expresamente se alinea con Platón sobre la cuestión fundamental del origen de las ideas.

29/05/2010 14:33 Sergio y Sandra #. autores No hay comentarios. Comentar.

EL APRIORISMO DE LUDWIG VON MISES

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Nos centraremos solamente en von Mises y en la evaluación de una de sus tesis

metodológicas, su apriorismo en el dominio de la acción humana, es decir, la praxeología.

 

El dualismo metodológico

 

El hombre es un ser pensante, un homo sapiens. Esta es una característica puramente humana. Pero también el hombre es el único ser que actúa persiguiendo propósitos o fines. Es también un homo agens; característica que al igual que la anterior los diferencia de todos los restantes seres. La teoría que estudia las características de la acción como tal es la Praxeología.

La Praxeología se diferencia de la psicología en que esta última estudia los factores

(psicológicos) que producen la acción; mientras que la primera estudia la estructura de la acción, es decir, el empleo de medios escasos para alcanzar fines.

En la acción, en primer lugar, están involucrados medios o recursos, pueden consistir

en objetos físicos, recursos monetarios. En segundo lugar, en la acción encontramos fines, juicios de valor, pensamientos, que no pueden reducirse a objetos o procesos físicos en el estado actual del conocimiento. Esta situación conduce a un

dualismo metodológico.

El dualismo metodológico afirma que hay dos reinos de cosas, el reino de los objetos

físicos y biológicos, y el reino de la acción. Los métodos con los cuales abordamos los

problemas en el ámbito de las ciencias naturales y biológicas tienen una diferencia de clase con los métodos que utilizamos para resolver los problemas de las ciencias de la acción humana. El término ‘metodológico’ que califica a dualismo, tiene una doble significación. Por una parte, implica como recién señalamos, una distinción respecto a la clase de métodos que se utilizan para abordar los problemas a nivel científico. Por otra parte, significa un dualismo ontológico, es decir, se sostiene respecto a las clases de cosas que hay en el mundo, y esta afirmación es provisoria en vista del conocimiento que poseemos actualmente. No descarta que una mente omnisciente pueda demostrar la reducción de una clase de fenómenos a la otra, es decir, pueda construir una interpretación coherente monista de todos los fenómenos; pero hasta ahora se ha encontrado un abismo insalvable entre ambas clases de fenómenos, entre la mente y la materia, entre las cosas y los valores que les adjudicamos.

El dualismo metodológico evita pronunciarse acerca de cómo son los constituyentes

últimos del mundo, evita discutir de esencias y, en general, de metafísica; simplemente

reconoce el hecho de que no se puede explicar los pensamientos humanos, los deseos y los juicios de valor, a partir de los hechos físicos, químicos o fisiológicos . Idénticos hechos externos pueden producir diferentes respuestas humanas, y

diferentes hechos externos a veces pueden producir la misma conducta humana. No puede demostrarse la reducción de unos a otros fenómenos. Tampoco es legítimo inferir la validez del dualismo a partir de la imposibilidad actual de demostrar la reducción. Queda dicho que von Mises insiste con una posición dualista metodológica. Relacionado con los argumentos que exponemos señala muy perspicazmente que este problema que antes se resolvía desde la religión, la moral o la filosofía, cambió la perspectiva de su discusión cuando aparece, según él, la economía y termina siendo un problema epistemológico y metodológico.

 

El método de las Ciencias Naturales

 

La experiencia en este ámbito es experiencia de hechos pasados, no hay experiencia

de hechos futuros. La experiencia arquetípica en ciencias naturales, y a la que debe sus mayores éxitos, es la experiencia que se da en el experimento de laboratorio. Los factores se pueden aislar, repetir a voluntad y eventualmente cuantificar. Los casos así generados se pueden utilizar para inducir una generalización. Y afirma, en los albores de la interpretación empírica coherente y rigurosa de la función de probabilidad, una lúcida observación aún vigente.

El rasgo distintivo en el dominio de los fenómenos naturales son las regularidades

objetivas de comportamiento, reflejada por las leyes y generalizaciones de las ciencias

respectivas. Si el entorno no varía, un cuerpo reacciona siempre de la misma manera ante los factores que inciden sobre él. El resultado de este comportamiento permite además de encontrar clases naturales, las regularidades nos permiten obtener predicciones; el rasgo más distintivo de la ciencia desde la época moderna.

Como señalamos antes, la experiencia es siempre experiencia de sucesos pasados, no hay experiencia del futuro; por consiguiente, cómo sostiene esa experiencia pasada la noción de regularidad? Solamente pueden aducirse hechos pasados a favor de una regularidad. A lo sumo la experiencia enseña que la concatenación en el pasado se sostiene. Desde tiempo inmemorial todos los hombres tomaron lo que sucedió en el pasado por garantía de lo que sucederá en el futuro. Pero nuestro autor no da entidad metafísica al principio de causalidad y simplemente afirma que es verdadero en un sentido pragmático: funciona, ha funcionado en el pasado...

Reconoce que la ciencia natural se basa completamente en la suposición de que existen en este dominio conjunciones regulares de fenómenos.

Ahora bien, el conocimiento humano, aún en el dominio de los fenómenos naturales,

no es infalible. Hay dos condicionamientos al conocimiento: el poder de la mente y el

alcance de lo que experimentamos (puede haber cosas en el universo que no

experimentamos y relaciones que no podemos comprender). Esto

puede llevar a esperar que las leyes que concebimos no sean tales y que las

concatenaciones y sucesiones de fenómenos, las que denominamos regularidades, dejen de serlo en el futuro. El principio escéptico de Hume puede considerarse una reacción contra la certeza absoluta. El conocimiento humano no puede evitar los límites que recién señalábamos. En particular, no hay demostración deductiva de todos los principios lógicos, ni se puede asegurar la verdad de las generalizaciones en base a la inducción.

El método descrito tiene profundas resonancias empiristas y positivistas que tanto

critica en su aplicación a las ciencias de la acción humana, aunque le parecen aceptables en este ámbito. Para ser justos, debemos señalar sus profundas intuiciones que la epistemología contemporánea empirista consiguió desarrollar luego de dura lucha con el empirismo tradicional, como una posición contra el panfisicalismo respecto de la base empírica o los fundamentos de la probabilidad. Sin embargo, en La acción Humana.

 

29/05/2010 14:43 Sergio y Sandra #. autores No hay comentarios. Comentar.

La Hipótesis y El Apriorismo Kantiano

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La hipótesis es una construcción mental basada en algunos elementos de la realidad que busca formular una respuesta lógica que será verificada posteriormente para resolver una duda o ampliar un conocimiento. 

Cuando no se utiliza la lógica, se abre paso la especulación, por eso uno de los requisitos de la hipótesis es que sea razonable. ˜

Por ejemplo, qué es la juventud, o mejor, qué son o cómo son los jóvenes. Se pueden elaborar varias respuestas probables, hasta aceptar la que parece más razonable antes de llevarla a la prueba de la verificación, aunque su razonabilidad estará marcada por la cultura y la lógica predominante o por la escogida por el que hace la pregunta. 

La explicación u orientación divinas basadas en un orden preestablecido al cual había que ceñirse para organizar el comportamiento entre las personas y de ellas con el resto del cosmos, se continua con los parámetros de los rieles establecidos por la razón, que substituye a los dioses en la explicación y orientación de los comportamientos, es la divinización de la razón, a la que se le otorga carácter de demiurgo, por lo que las riendas se mantienen substituyendo al cochero. 

Sir Francis Bacon representa la sobrevivencia de la razón a los rigores de la inquisición que ya se había cobrado las vidas de Giordano Bruno y muchos otros. Bacon es el padre de la ciencia experimental moderna y su secretario es Thomas Hobbes, que levanta el predominio de lo natural basado en la separación más acentuada posible entre las personas, describiendo la condición humana como una guerra entre todos y que el hombre es el lobo del hombre, ante lo cual se hace necesario un leviatán, un nuevo orden basado en la aceptación de las distancias y enemistades, siendo el eje la razón individual, esto es, la visión desde y hacia el individuo, como un bumerang, con lo que las relaciones con los otros son instrumentales, esto es, formas operativas de comportamiento destinadas a alcanzar un fin. Inventa la frase "no hagas a los otros lo que no quieres que los otros te hagan a ti", que consideró como la síntesis que resume todas las leyes naturales del comportamiento humano. 

De esta razón individual, separada, Descartes hace el centro del mundo, el yo, capaz de pensar y por el simple hecho de hacerlo puede verificar su existencia, su estar en el mundo. Su obra, el Recurso del Método es un tratado de lógica. 

Kant llega al extremo de que es imposible conocer la esencia de las cosas, desarrollando el agnosticismo y el apriorismo, donde la comprensión de las cosas está dada de antemano en la razón, la razón pura, creadora y depositaria del conocimiento, lo que no está muy lejos del gran espíritu hegeliano. 

Max Weber, también alemán y firme seguidor de Kant, desarrolla su método del tipo ideal, una figura mental hecha en base a una selección de elementos o rasgos destacados de la realidad, con la cual la compara y va verificando las coincidencias. Weber decía que su oficio era la exageración, con lo que insistía en que ese diseño mental fuese acentuado y bien perfilado, encajando las observaciones dentro de los límites de su construcción apriorística. 

Jurgen Habermas toma a Kant y Weber para elaborar su método de la acción comunicativa, donde todos deben articularse en una red de intercambios por donde circulan las preguntas y las respuestas, los argumentos y las réplicas, con todos dispuestos a convencer y ser convencidos, o sea, un predominio de la racionalidad a la cual todos deben acoplarse en una cadena intersubjetiva en cuyo inicio están "los mejores", los más preparados, en palabras del propio Habermas, así, cuando esta acción comunicativa se establezca en el mundo de la vida, éste podrá liberarse de la colonización de los subsistemas político y económico (cuyos ejes son para Habermas el poder y el dinero). O sea, nos liberamos cuando todos se subordinan a los "buenos argumentos". 

Como es fácil de apreciar, todos estos paradigmas otorgan un papel predominante a la racionalidad y para todos ellos la hipótesis tiene un valor fundamental en el avance del conocimiento, en especial porque así las reflexiones y acciones investigativas no se apartan de lo ya establecido, estimulándose una comprensión lineal de una realidad que no lo es y que sólo consigue serlo en la misma medida en que la razón se somete a los ritmos y ciclos del capital y a la necesidad de la ganancia, lo que dificultará, por ejemplo, el uso de telefonía sin hilo que se autonomice de centros repetidores bajo control exclusivo y excluyente. 

La hipótesis garantiza el "orden" de las cosas y la continuidad del status quo en el terreno del conocimiento, a pesar de que la historia de la ciencia tiene mucho de rupturas, como fue la manzana de Newton o el carbón de Madame Curie. 

Las hipótesis se inician en el interior de paradigmas y metodologías que impiden que el conocimiento escape de la dirección trazada en sentido teleológico o escatológico por la racionalidad. 

La comprensión de la esencia del capital ha llevado a continuadores de la obra de Marx a transformarla en otro paradigma y otra metodología. Engels dio inicio a esta aberración reuniendo diversos estudios de Marx en un paquete que denominó de marxismo, con lo que se desarrolla la modalidad de los manuales tipo receta de cocina con los cuales, siguiéndolos como guía para la acción, se alcanzaría el objetivo revolucionario. La razón, el paradigma y la ideología se apoderaron de la dinámica emancipadora encerrándola entre cuatro paredes sin comprender a un con cuanta facilidad se deslizan como por una pendiente muchos teóricos e intelectuales colectivos desde las ideas comunistas a la socialdemocracia. 

El postfordismo ha creado condiciones objetivas para una ruptura masiva de los moldes que aprisionaban el pensamiento emancipador y que antes (esas rupturas) aparecían como meras aventuras del conocimiento, irreverencias o rebeldías epistemológicas, como el anarquismo, el existencialismo, el surrealismo y otras modalidades de fuga de los cánones de la racionalidad estricta. 

La marginación de vastas capas de la población se ha transformado en un espacio social donde el "orden" de las cosas llega casi exclusivamente por vía del garrote, de la propaganda y el interés mercantil. El contrato social está deshecho, la crisis de las instituciones y de las ideologías abren paso a la emergencia de nuevas formas de pensamiento basadas en la ruptura de las distancias y de los condicionamientos corporativo-institucionales, nuevos tipos de encuentro y relaciones se establecen en los más diversos lugares. Se afirman y extienden viejas y nuevas formas de encarar el mundo, como la cosmovisión originaria que se levanta como fuego en la pradera por todo el continente, el pensamiento autónomo, el zapatismo, el situacionismo, etc. así como nuevas lecturas de Marx, como los trabajos de Toni Negri y otros, o aún el propio Cornelius Castoriadis. 

Junto a la crisis sistémica vivimos la emergencia de una nueva epistemología, nuevos tanteos y palos de ciego, experiencias y experimentos, búsquedas y fugas, donde difícilmente seremos los portadores de los viejos paradigmas los que demos cuenta de las nuevas realidades y veremos como poco a poco el ser social en proceso de reconstrucción comunitaria nos arrebata la exclusividad del pensamiento conocedor, que de centralizado en las elites racionalistas del poder y aún de los partidarios de un contrapoder (otro paradigma), se convierte en el maravilloso jardín de la diversidad, donde distintas formas de pensamiento y acción nos hacen pedazos el viejo dios de la razón y de la hegemonía. 

La hipótesis como medio de asegurar la preeminencia de la razón lógica para la continuidad del orden de las cosas, está siendo destruida en su esencia por la aparición de esas diferentes formas de pensamiento surgidas de distintas prácticas emancipatorias y de la construcción de nuevas formas de vivir, relacionarse, tratar a la naturaleza y alimentarse, en lo que quizás podemos verificar el socialismo cotidiano del Che. Y la hipótesis se resiste a morir, ya que significa el fin del intelectual que observa el mundo e intenta transformarlo a partir de una idea que ha asumido por ser portadora de elementos lógicos que coinciden con sus esquemas previos que por su vez tienen como base la forma en que se manifiesta y reproduce la cultura y el conocimiento. El dogma del paradigma y de la metodología no se diferencia en su forma y efectos del dogma religioso. No es por otro motivo que la mayoría de los científicos acepta de buen grado la hipótesis del Big Bang como "origen" del universo, hipótesis tan absurda como la existencia de un "creador".

29/05/2010 14:44 Sergio y Sandra #. apriorismo No hay comentarios. Comentar.

TEORIA DEL CONOCIMIENTO SEGUN HESSEN

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LA ESENCIA DE LA FILOSOFÍA

 

La filosofía es un intento del espíritu humano para llegar a una concepción del universo mediante la autorreflexión sobre sus funciones valorativas teóricas y prácticas.

 

La posición de la Teoría del Conocimiento en el Sistema Filosófico

 

A la filosofía entendida como una reflexión sobre la conducta teórica le llamaríamos ciencia y la filosofía es, entonces, teoría del conocimiento científico o teoría de la ciencia.

Como reflexión sobre la conducta práctica (valores), toma el sentido de teoría de los valores.

En tercer lugar, la filosofía es una teoría de la concepción del universo.

 

La concepción del universo se divide en:

           Metafísica (de la naturaleza y metafísica del espíritu).

           Teoría del universo (Dios, la libertad y la inmortalidad).

 

La teoría de los valores se divide en:

           Etica.

           Estética.

           Filosofía de la Religión.

 

La teoría de la ciencia se divide en:

           Formal (lógica).

           Material (teoría del conocmimiento).

 

Por tanto, puede definirse a la teoría del conocimiento como la teoría del pensamiento verdadero, a diferencia de la lógica que sería la teoría del pensamiento correcto.

 

Teoría General del Conocimiento Investigación Fenomenológica

 

En el fenómeno del conocimiento se encuentran frente a frente la conciencia y el objeto: el sujeto y el objeto.  Por ende, el conocimiento puede definirse como una determinación del sujeto por el objeto.

Un conocimiento es verdadero si su contenido concuerda con el objeto mencionado

El conocimiento presenta tres elementos principales: el sujeto, la imagen y el objeto. Visto por el lado del sujeto, el fenómeno del conocimiento se acerca a la esfera psicológica; por la imagen con la lógica y por el objeto con la ontología.

Debido a que ninguna de estas disciplinas puede resolver cabalmente el problema del conocimiento se funda una nueva disciplina que llamamos teoría del conocimiento.

 

Los cinco problemas principales de la teoría del conocimiento son :

 

  1. La posibilidad del conocimiento humano ¿puede realmente el sujeto aprehender el objeto?
  2. El origen del conocimiento ¿es la razón o la experiencia la fuente del conocimiento humano?
  3. La esencia del conocimiento humano ¿es el objeto quien determina al sujeto o es al revés?
  4. Las formas del conocimiento humano ¿el conocimiento es racional o puede ser intuitivo?
  5. El criterio de verdad ¿cómo sabemos que nuestro conocimiento es verdadero?

 

 

1.       La Posibilidad del Conocimiento

 

  1. El Dogmatismo : el conocimiento no es un problema, los objetos son captados directamente (presocráticos).
  2. El Escepticismo : el conocimiento no es posible, el sujeto no puede aprehender al objeto. El método de la duda sistemática de Descartes es un escepticismo metódico. También hay un escepticismo mitigado cuando se niega la certeza y se acepta la probabilidad.

3.       El Subjetivismo y el Relativismo : el primero considera que algo puede ser verdadero para una persona pero no para otras y el segunpo piensa que el conocimiento es relativo al contexto cultural (Protágoras, Spengler).

  1. El Pragmatismo : el conocimiento humano tiene sentido solamente en el campo práctico; la verdad consiste en la congruencia entre los fines prácticos y los pensamientos (W. James, Shiller, Nietszche, Simmel).
  2. 5. El Criticismo : propone la confianza en cuanto al conocimiento humano en general y al mismo tiempo la desconfianza hacia todo conocimiento determinado (Kant).

 

2. EL Origen del Conocimiento

  1. El Racionalismo : es la postura epistemológica que sostiene que es el pensamiento, la razón, la fuente principal del conocimiento humano. Sus planteamientos más antiguos los econtramos en Platón, posteriormente en Plotino y San Agustín, también en Malebranche, Descartes y Leibnitz.
  2. El Empirismo : sostiene que el conocimiento procede de la experiencia, del contacto directo con la realidad. Se desarrolla en la Edad Moderna con Locke y Hume, Condillac y John Stuart Mill.
  3. . El Intelectualismo : es una postura que trata de mediar entre el racionalismo y el empirismo. Aristóteles inicia este trabajo de síntesis y en la Edad Media se desarrolla con Santo Tomás de Aquino. Concibe el elemento racional como derivado del empírico.
  4. 4. El Apriorismo : Es un segundo intento de mediación entre racionalismo y empirismo, se considera a Kant como su fundador. Considera que el elemento a priori no deviene de la experiencia, sino del pensamiento.

 

3.  La Esencia del Conocimiento

 

El conocimiento representa la relación entre un sujeto y un objeto. Así que el verdadero problema del conocimiento consiste en discernir la relación entre el sujeto y el objeto.

Para esto hay tres intentos de solución :

 

           Premetafísica

           Metafísica

           Teológica

 

Soluciones   Premetafisicas

  1. El Objetivismo .- El objeto determina al sujeto; el sujeto asume de cierta manera las propiedades del objeto, reproduciéndolas en sí mismo.  Está en Platón y la expresión de su teoría de las ideas y en la fenomenología de Husserl.
  2. El Subjetivismo .- No existen objetos independientes de la conciencia, sino que todos los objetos son engendros de ésta, productos del pensamiento.

 

Soluciones  Metafisicas

  1. El Realismo .- Entendemos por realismo aquella postura epistemológica que afirma que existen cosas reales, independientes de la conciencia. Esta postura se encuentra en Demócrito, Galileo, Descartes,  Hobbes, Locke, Dilthey y Scheler.
  2. El Idealismo .- No existen cosas reales, independientes de la conciencia. Para Berkeley,         el ser de las cosas equivale a “ser percibidas”. Para Avemarius y Mach, la única fuente del conocimiento es la sensación (empiriocriticismo).
  3. 3.  El Fenomenalismo .- Kant intenta una mediación entre el realismo y el idealismo. Conforme esta teoría no conocemos las cosas como realmente son, en sí mismas, sino como se nos aparecen.  El mundo se nos presenta en razón a una organización a priori de la conciencia y no por las cosas en sí mismas (“conceptos supremos” o categorías).

 

Soluciones  Teológicas

  1. La solución Monista y Panteísta .- Sólo existe una aparente dualidad entre el sujeto y el objeto, el pensamiento y el ser, la conciencia y las cosas, en realidad se trata de una unidad. Esta postura la encontramos desarrollada en Spinoza y en Schelling

2.       La solución Dualista y Teísta .- Finalmente el objeto y el sujeto, el pensamiento y el ser desembocan en un último principio que les es común y que reside en la divinidad. Leibnitz, por ejemplo, nos habla de la armonía preestablecida.

 

4.       Las Especies del Conocimiento

 

LA POSIBILIDAD DEL CONOCIMIENTO INTUITIVO

Para algunos filósofos, conocer significa aprehender espiritualmente un objeto. El conocimiento intuitivo, entonces, es una forma inmediata de aprehender.       Platón  es el primero que habla de una intuición espiritual y en esa línea encontramos a otros filósofos como Plotino, San Agustín, Descartes (con su “pienso, luego existo”), Pascal, Malebranche, Bergson y Dilthey.

 También hay los que se oponen a la posibilidad de un conocimiento intuitivo, detaca la Escuela de Marburgo, por parte de su fundador, Hermann Cohen.

 

 

5.       El Criterio de la Verdad

 

 

EL CONCEPTO DE VERDAD.

 

  1. Para los Idealistas, la verdad viene a ser la concordancia del pensamiento consigo mismo y es coincidente con la corrección lógica.
  2. Para los Realistas, la verdad es la concordancia    del pensamiento con los objetos.

 

EL CRITERIO DE LA VERDAD.

 

  1. Para los Idealistas, el considerar la ausencia de contradicciones en el pensamiento, nos conduce a encontrar un criterio de verdad.
  2. Para los Realistas, el criterio de verdad proviene de la evidencia.

 

LA CAUSALIDAD.

No podemos avanzar un solo paso en el conocimiento si no partimos del supuesto de que todo cuanto sucede tiene lugar regularmente y se rige por el principio de causalidad.

Este principio se expresa diciendo que todo cambio, todo proceso tiene una causa.

                                               

 

 

29/05/2010 14:46 Sergio y Sandra #. apriorismo Hay 1 comentario.


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